Categoría: Relatos Eróticos
4 Junio 2007
Acostada en mi cama, después de un día agotador intento relajarme y dormir. Me tumbo encima del mundo preparada para desconectar, sin embargo al cerrar los ojos, mi mente evoca los recuerdos de la noche anterior. Intento evitarlo pero...no puedo. Comienzo a notar que el calor recorre mi cuerpo, se me nubla la vista, el corazón comienza a latir cada vez con más fuerza, cada vez más y más rápido.
Un movimiento lento y suave de un brazo, anuncia lo que pasará a acontinuación. Mi mano se acerca lenta y sigilosamente a mi sexo. Lo noto cálido, lo noto vibrar, empiezo a acariciarlo y siento cómo se abre a mí dándome la bienvenida, agradeciendo cada caricia. Noto cómo se humedece y sin quererlo, te recuerdo.
Siento tus manos aún sobre mi cuerpo, siento tus labios besando los míos, siento cómo me miras, incluso oigo tu respiración, oigo tu jadeos, los míos, y los movimientos de mi mano son cada vez, más regulares, más rítmicos...
Cierro los ojos de nuevo. Estoy demasiado excitada como para mantenerlos abiertos, y sigo sintiéndote tan cerca que puedo acariciarte. Lentamente, recorro tu cuerpo con mis manos, tu pecho, tus brazos, tu piel, cálida y suave...Sigo bajando y bajando hasta que acaricio suavemente tu polla, la noto tensa, dura, preparada y...no aguanto más, necesito tocarla con mis labios, acariarla con mi lengua, recorrerla una y otra vez, suave e intenso, rápido y lento, una y otra vez...Sigo excitándome cada vez más, necesito sentirla dentro, necesito que entre, que recorra ese maravilloso y cálido lugar dónde se esconde el placer.
Es entonces cuando mi mano se transforma en tu sexo y me embiste una y otra vez, mientras mi otra mano sigue regalándome caricias llenas de sensualidad en contraste con la fuerza con la que entras y sales, una y otra vez...No puedo parar, ya no puedo sentir nada más que tu cuerpo en contacto con el mío, siento tu fuerza, siento tu placer, el mío...ya no hay caricias, ya no...sólo puedo apretarte cada vez con más ganas contra mí.
Noto como si mi cuerpo fuera a estallar, noto cómo al hacerlo me desintegro, desaparezco del mundo durante un intenso orgasmo...noto cómo tú, tan cerca y a la vez tan lejos, estás sintiendo lo mismo que yo...respiración entrecortada, latidos demasiado rápidos, jadeos, susurros, confusión........silencio, calma, placer, inconsciencia, paz...
Abro los ojos, intento moverme, pero estoy demasiado cansada. No estás aquí pero no me importa, con tu recuerdo ha sido suficiente. Has hecho despertar todos mis sentidos, has leído mi cuerpo, y..... me has dado uno de los mejores polvos de mi vida, por no decir el mejor de todos.
De nuevo, después de agradecértelo en silencio, el cansancio me puede y duermo. Estoy en calma, estoy en paz, estoy...feliz.
P.D. Gracias por dejarme publicar turelato, espero y deseo que puedas sentir esto y mucho más, muchos días en tu vida, porque te lo mereces todo y lo sabes. Te quiero mi niña.
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4 Junio 2007
Cerré los ojos y toqué sus pechos suavemente. Mis manos y mis dedos, notaban como sus pezones se erguían mientras Núria, con los ojos también cerrados apretaba fuerte mis manos contra su pecho a la vez que arrugaba con fuerza la sábana, retorciéndose de placer. Escuchaba sus jadeos, su respiración entrecortada y observaba su cuerpo caliente y excitado... mi deseo por darle placer, mi deseo por sentirla, aumentaba cada vez más.
Núria cogió mi mano y la llevó entre sus piernas, mientras iniciaba un movimiento sensual, utilizando mi mano como estimulante… yo solo me dejaba llevar, siguiendo sus movimientos, notando como su sexo se humedecía, como estaba cada vez más caliente para mi… Su boca entreabierta, sus ojos mirándome fijamente, su lengua paseando por sus labios, buscando los míos. Me acerqué a su boca, me besaba, dulcemente… sensualmente…
Mi cuerpo decidió apoderarse del suyo, veía a Núria debajo de mi, deseando sentir mi calor, mi excitación. La cogí de sus brazos, mostrándome dominante, ella se mostró sumisa. Mis besos cada vez más profundos, cada vez más desesperados… ella me respondía con miradas de deseo, con miradas de lujuria… mientras nuestras bocas se fundían en un beso húmedo, excitante y muy caliente, Núria llevó su mano hacia mi polla, excitada, caliente y muy muy dura pero la aparté firmemente haciéndole entender que la quería dominar, que su cuerpo iba a ser mío… como yo quisiera. Captó mis intenciones y sin mediar palabra se agarró a la almohada mostrándome una de las siluetas más bellas que recuerdo.
Frente a mi, su cuerpo desprendía calor, deseo y excitación y no la hice esperar. Suavemente empecé a morderle el cuello, bajando hasta sus pechos de piel tersa y pezones erguidos y excitados mientras cogía mi polla con una mano dirigiéndola a su clítoris… Mientras la frotaba suavemente contra su clítoris, notaba como su coño se humedecía cada vez más, y el calor era cada vez mayor… Los dos emitimos un gemido de placer mientras a ella se le encorvaba la espalda, deseosa de que la penetrase, de sentir mi polla muy adentro.
Bajé hasta su sexo, húmedo, muy húmedo. Lo lamía lentamente, introduciendo mi dedo índice en su vagina…Núria, con voz entrecortada por el placer me pidió otro dedo más y sin pensarlo ni un segundo la obedecí. Mientras lamía su coño, jugando con mis dedos, la miraba fíjamente… ella me miraba de forma lasciva, lujuriosa, llena de placer. Llevó su mano hacia su sexo dejando al descubierto su clítoris, mientras gemía… lo devoré… comenzó a temblar, a retorcerse de placer sus palpitaciones eran cada vez mayores y de repente me vi completamente atrapado entre sus piernas… sus manos atraían mi cabeza, mi lengua, hacía el lugar exacto para llegar al orgasmo, hasta explotar en un gemido de placer, de éxtasis, de clímax.
Inmediatamente quiso corresponderme, buscando mi polla con mirada lasciva, pero yo siguiendo con mi postura dominante la volví a tumbar de medio lado. Solo con mirarla, mi excitación aumentaba cada vez más. Empecé a penetrarla despacio, muy despacio pero ella quería más e intentaba moverse para marcarme el ritmo. De nuevo la inmovilicé, y me quedé parado a pesar de que ella deseaba todo lo contrario… era un pequeño castigo cuyo único resultado era que su coño estuviese cada vez más caliente. Acariciaba todo su cuerpo, su cara, su cuello, su espalda, sus pechos, su culo mientras mis embestidas eran cada vez más fuertes, más profundas. Núria clavó sus ojos en los míos, mordiendo su labio inferior, mostrando su placer. Creí que me corría solo con verla así pero milagrosamente conseguí aguantar aprovechando que paraba para ponerla tumbada boca abajo.
Seguía follándomela mientras admiraba el contraste de su melena rubia con su piel dorada. Empecé a masajear su bonito culo, mientras ella, totalmente sumisa, no paraba de transmitirme su gozo intentando inútilmente tocarme girando su cuerpo hacia el mío. Yo la inmovilizaba, contra la cama mientras introducía uno de mis dedos por su culito. Núria se incorporó poniéndose a cuatro patas sobre la cama marcando el ritmo de mis embestidas por primera vez.
Mientras ella jadeaba, moviéndose, notando mi polla decidí sacarla de su coño… Se quedó inmóvil unos segundos, esperando mi siguiente paso… empecé a penetrar su culo lentamente, hasta que su respiración volvió a desbocarse a la vez que intentaba llegar a mis labios para besarlos y me miraba fijamente con unos ojos llenos de deseo y placer.
Mi polla, cada vez más excitada, se preparaba para llegar a un orgasmo increíble mientras ella agachando la cabeza se movía con más fuerza contra mi polla una y otra vez, una y otra vez. Su segundo orgasmo, todavía más intenso, acabó por provocar el mío mientras mi cuerpo se dejaba caer sobre su espalda, envuelto en un placer inexplicable.
Núria, me abrazó mientras intentaba retomar el aire, sentía todavía sus gemidos pero de repente… me desperté… me desperté sobresaltado y Núria también lo hizo del susto. Era solo un sueño… estaba sudoroso y excitado… cerré de nuevo los ojos y toqué sus pechos suavemente. Mis manos, mis dedos, notaban como sus pezones se erguían mientras Núria, con los ojos también cerrados apretaba fuerte mis manos contra su pecho a la vez que ...
Gracies Edu, allà on estiguis...
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31 Mayo 2007
Siento un escalofrío tras otro, mi deseo aumenta a cada segundo... no pasa un instante sin sentir placer... notar tu lengua, notar tus dedos, notar tu aliento me ponen tan cachonda que mi cuerpo pide más.
Me incorporo, mi cara está frente a la tuya, mirándote a los ojos, unos ojos brillantes, llenos de deseo, de pasión, lujuría y ternura a la vez... una mezcla extraña pero excitante que me vuelve loca y no puedo evitar besarte. Mi lengua cobra vida y empieza a recorrer tus labios lentamente. Nuestras respiraciones se aceleran y nuestros cuerpos emanan un calor increíble.
Acaricio tu cuello, tú acaricias mi espalda haciendo erizar mi piel. Nos abrazamos, quiero que notes mis pezones excitados contra tu pecho, parece que nuestros cuerpos han nacido para estar así, juntos, sin un mílimetro de separación... puedo notar los latidos de tu corazón, acelerado, poseído por el deseo.
Me deslizo por la mesa hasta tocar con los pies en el suelo. Estoy de pie frente a ti, sin mediar palabra, concentrándome en respirar pausadamente... cosa completamente imposible debido al grado de excitación que me produce estar desnuda con tus ojos clavados en los mios. Acaricio tu torso ahora desnudo, mi mano se desliza por tu cintura hasta llegar a tu sexo. Puedo notar tu excitación, tu calor, tu humedad... me vuelve loca y mi lengua no puede evitar bajar hasta encontrarse con tu sexo. Juego tímidamente con la punta de mi lengua pero poco a poco noto como siento la necesidad de tenerla dentro de mi boca, centímetro a centímetro.... Noto tus manos en mi cabeza, pidiéndome más, y eso me excita todavía más.
De repente siento como tu respiración se acelera más si cabe, me coges del brazo y bruscamente me pones de espaldas a ti. Siento tu lengua por mi cuello, desde atrás, tu respiración y tus manos acariciando mis pechos. Te has acercado tanto a mi que puedo sentir tu sexo muy cerca de mi culito, rozándose descaradamente. Noto como coges mis caderas, intentas controlar la situación y yo me dejo llevar mientras pienso.... mmmm estoy deseando probar el postre.
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31 Mayo 2007
El verte semidesnuda encima de la mesa me excita muchísimo se agolpan un montón de fantasías en mi cabeza, pero…
Mientras continuo besándote bajo una de mis manos a tu sexo, observo como tensas tu cuerpo, juego con mis dedos, noto como se humedecen y me excita, meto uno de mis dedos con mucho cuidado y muy despacio mientras muerdo tu labio.
Voy bajando poco a poco por tu cuerpo, besándolo, lamiéndolo, mordiendo hasta encontrarme con tu sexo frente a mí…. Carnoso, húmedo, brillante, TENTADOR.
Paso la punta de la lengua de arriba a bajo mientras noto como te hechas hacia atrás, aprovecho para jugar con tu labios y mi lengua, mientras mis dedos los abren un poco.
Mientras introduzco mis dedos en ti, succiono tu clítoris con cuidado para después mordisquearlo con los labios, siento como disfrutas….
(Gracias C.)
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26 Mayo 2007
Empiezo temprano a prepararme para nuestra cita. Estoy algo nerviosa pero procuro calmarme un poco... tiene que salir todo a la perfección.
Me doy una ducha caliente, pienso en ti, y en como debe ser besarte y sentir tus manos en mi cuerpo... noto que el calor del agua penetra en mi cuerpo y siento como mi corazón se acelera cada vez más... debo calmarme... aunque me cueste.
Salgo de la ducha, las gotas de agua se deslizan por mi cuerpo caliente, mi pelo totalmente mojado, cae desordenado por mi frente. Me miro al espejo y descubro una imagen de mi misma que hacía tiempo no veia... me siento libre y bien conmigo misma... es una sensación espectacular que me hace sonreir sin saber muy bien el porqué.
Ropa interior negra, muy sencilla pero sexy... imagino como me la quitarías...noto como mi sexo se calienta rápidamente y no puedo evitar deslizar mi mano para acariciarlo durante unos minutos. Necesito calmarme....
Empiezo a preparar la cena, todavía tengo el pelo algo mojado y la camiseta que llevo se ha humedecido un poco por la parte de delante, dejando entrever mis pezones. Los noto excitados... no puedo dejar de pensar en ti...
Estoy concentrada preparando la ensalada y escucho el timbre... me asusto... pensando en quien puede ser. Nerviosa me acerco a la puerta y ... eres tú! 1 hora antes de lo previsto... no puede ser!!! abro la puerta, tímida, nerviosa... sin saber muy bien qué hacer o decir. Lo primero que veo es tu sonrisa, llena de complicidad. Me miras y me dices... ¿puedo pasar? ... noto como me sonrojo... siento mis mejillas calientes como nunca...y te abro la puerta para que puedas pasar. Nos quedamos uno delante del otro, sin decir nada.
Llegas antes de lo previsto ... no me ha dado tiempo de preparar la cena... No importa me dices... llevas tu mano hacia mi cuello, empiezas a acariciarme... siento como mi piel se eriza al contacto con tus manos... tal y como había imaginado. Te acercas y me besas... tu lengua es tan jugosa como en mis pensamientos y no puedo evitar dejarme llevar... lo había deseado tanto...
Seguimos besándonos, cada vez con más intensidad... acaricias mi pelo mojado y mis pechos por encima de la camiseta... puedes notar que mis pezones están excitados y emites un gemido que me encanta. Llegamos a la mesa del comedor, totalmente vacía... me subes en ella y sigues besándome sin parar... tus caricias me están volviendo loca de placer...
Subes mi camiseta hasta quitármela... solo con mis braguitas, encima de la mesa, a tu disposición, dispuesta a hacer todo lo que me pidas y solo pensando en sentir placer... es una situación tan excitante que siento como mi sexo palpita, se humedece, se calienta...
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28 Febrero 2007
Hace unos días que había quedado
con Laura para ir a cenar, tenía ganas de verla, de contarle mis aventuras, de
escuchar las suyas. Prometía ser una noche realmente divertida.
Quedamos a las nueve y media en
un restaurante nuevo, muy especial, con una ambientación perfecta, música
relajante y unos camareros especialmente ensuales.
Laura estaba guapísima, sus ojos
deslumbraban y su sonrisa invadía toda su cara. El vino empezaba a hacer efecto
y hacía, si cabe, deshinibirnos mucho más. Nuestras miradas, complices, seguían
con interés a uno de los camareros... él se
había percatado de que lo
estábamos observando y nos sonreía. Le seguíamos el juego, miradas, sonrisas...
Llegó la hora de pedir el postre
y casualmente se acercó él a la mesa... de repente sentí un escalofrío al
escuchar una voz grave diciendo... ¿qué vais a querer de postre chicas?... Le
miré a los ojos, unos ojos verdes, penetrantes que hipnotizaban... miré a Laura
y humedeciendo mis labios con mi lengua le dije... ¿tú estás en la carta?...
Laura me pegó una patada por debajo
de la mesa pero no le hice caso. A pesar de mi descaro, el camarero no se
escandalizó ni lo más mínimo. No dejaba de mirarme a los ojos y en los suyos se
descubría un deseo indescriptible, cosa que hacía volverme totalmente loca de
placer, sintiendo como la temperatura de mi cuerpo ascendía por segundos, sin
control alguno.
Miré a Laura, su cara era una
mezcla de deseo y timidez que me encantaba. El camarero sacó su libreta,
escribió algo, arrancó el papel y lo dejó encima de la mesa. Nos miró y con una
sonrisa dijo: está bien, del postre me encargo yo... y dándose media vuelta se
dirigió hacia la cocina.
Laura no pudo contener su
curiosidad, cogió el papel y lo leyó... Salgo dentro de 1 hora, esperadme en el local de aquí al lado. Nos miramos atónitas, excitadas, nerviosas y
sonriéndonos salimos del restaurante, decididas a acudir a la improvisada cita
con el camarero...
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