Una noche frente al Mar
Llevaba varios meses sin ver a Dani y realmente le echaba mucho de menos. Sobre todo sus caricias a medianoche o cuando me despertaban sus besos por mi cuello y me susurraba al oído "te voy a hacer el amor".
Yo estaba pasando mis últimos días de vacaciones en el apartamento de una amiga y Dani estaba a punto de llegar a casa después de un viaje de negocios que le obligó a estar tres meses fuera. Laura había estado todo el verano insistiendo en que pasara con ella unos días y finalmente me había convencido.
Era viernes y habíamos estado toda la mañana en la playa, tomándo el sol y jugando a volley playa con un grupo de ingleses que también veraneaban allí. Uno de los chicos no dejaba de lanzarme indirectas y la verdad es que me gustaba bastante. Era un inglés moreno, con los ojos verdes, bronceado por el sol y tenía un culito muy muy sexy. Evitaba el contacto con él todo lo que podía ya que no quería serle infiel a Dani. Al fin y al cabo llevábamos muchos años juntos y no era cuestión de estropearlo.
Paul, el chico inglés, pasó a la acción minutos más tarde de terminar el partido de volley a eso de las 5 de la tarde y abiertamente me preguntó si tenía pareja o estaba sola. Le fui completamente sincera y le dije que tenía pareja desde hacía tiempo y que convivía con él pero que ahora estaba de viaje por trabajo. Se quedó callado un momento y después dijo... es una pena para mi...
Le conté la anécdota a Laura y por supuesto, me dijo que no fuera tonta, que aprovechara los últimos días de "soltería" hasta que llegara Dani y que me follase al inglesito... total él se marchaba también para su ciudad y no volvería a verlo más. Aquella noche no dormí a penas, pensando en un posible encuentro con Paul... con ese cuerpo, esos ojos, esa boca, ese culito... mmmmm realmente me moría de ganas de follar con él y no podía estar toda la vida reprimiéndome...
Al día siguiente nos vimos en una de las cafeterías cercanas a los apartamentos y empezamos a charlar, como si nos conociésemos de toda la vida. Me explicaba cosas de su ciudad, de su trabajo, de su vida en general. La verdad es que fue un rato muy agradable y él muy amablemente me hizo una invitación para que cenásemos esa noche en la playa. Al principio dudé... pero después pensé.. y por que no? y acepté su invitación.
Nos despedimos, yo estaba nerviosa como una cría que va a tener su primera cita... y no sabía qué ropa ponerme, como actuar... qué hacer. Decidí ponerme un bikini negro y encima un vestido también negro de tirantes, con un escote bastante pronunciado, aunque no dejaba ver nada y unas sandalias. Habíamos quedado en la entrada de la playa, a las 10 de la noche. Yo no sabía dónde íbamos a cenar, pensé que a algún restaurante de por allí pero no, Paul llegó, con una camisa y pantalón blancos de lino y unas sandalias marrones... estaba tan sexy... con unas bandejas y unas velas en la mano y con una sonrisa me dijo, estás preciosa esta noche.
Fuimos caminando hasta una cala desierta que había a escasos metros de la playa, envuelta por rocas y matorrales. Tiró una manta en el suelo me hizo sentarme, después se sentó él y puso encima de la improvisada mesa las bandejas y las velas. Encendió las velas y abrió las bandejas diciéndome, espero que te guste. Cenamos, reimos, charlamos y llegó el momento de tomar el postre. Había preparado fresas con chocolate... De repente Paul me mira y me dice... me dejas que te haga una cosa?? y yo le pregunté de qué se trataba, pero me dijo que era una sorpresa. Sacó un pañuelo y me tapó los ojos. Me pidió que me sacase el vestido y me quedase en bikini y lo hice. Me hizo sentar delante de él, con los ojos tapados por un pañuelo. Estaba nerviosa, excitada, asustada, eran muchas sensaciones a la vez pero... me gustaba. Noté como se acercó por detrás a mi cuello, y luego se apartó. Al cabo de unos segundos, noté algo frío en la boca, era una fresa, la estaba paseando por mis labios, sin meterla en mi boca. Me pidió que sacase un poco la lengua, para sentir el tacto de la fresa en contacto con ella... y así lo hice. Estaba poniéndome muy cachonda... deseando que ese juego fuese a más... a mucho más. Siguió con la fresa unos segundos y después noté algo caliente, era su dedo, cubierto de chocolate, que me hizo lamer suavemente y a continuación me pidió que mordiese la fresa. mmmmmm fue una sensación tan agradable que noté como mi sexo se humedecía por momentos y como mis pezones se ponían duros de la excitación. Paul se acercó desde atrás a mi oido y me susurró: me gustas mucho y quiero sentirte muy cerca esta noche. No pude resistirme y le dije... yo también te deseo Paul. Me estiró en la manta, todavía con los ojos bendados. Él debía estar gateando hacia mi cara porque noté sus labios en mi mejilla y sus brazos desde atrás. Fue besándome poco a poco, llegó a mi boca, y yo le devolví el beso, nuestras lenguas se encontraron, ese primer contacto fue bestial y mi sexo estaba todavía más humedo y caliente solo de pensar lo que ibamos a hacer... siguió avanzando, llegaba a mi cuello, y noté sus manos en mis pechos, rozándolos únicamente, cosa que todavía me hacía poner más cachonda. Noté como apartaba mi bikini, dejando desnudos mis pechos, tan duros y excitados y acto seguido noté la humedad de su lengua jugando con mis pezones.mmmmmmmmmm. siguió bajando, hasta mi ombligo y más abajo, notaba su respiración muy cerca de mi sexo, notaba su lengua acercándose peligrosamente.... y de repente noté algo muy duro y muy caliente cerca de mi boca. Me imaginaba perfectamente lo que podía ser y por supuesto no dude ni un instante. Saqué la lengua y empecé a lamer su polla tímidamente y él gimió de placer hundiendo su lengua en mi coñito caliente y húmedo...
Mientras Paul jugaba con su lengua, recorriendo todo mi sexo, yo hacía lo mismo con el suyo, tan caliente, duro y excitado y le acariciaba sus nalgas. De repente noté como se incorporaba y empezaba desde mis tobillos a besarme lentamente cada centímetro de mi piel. Empezó a subir, besaba mis piernas suavemente hasta llegar más arriba y nuevamente volvió a hundir su lengua en mi sexo que cada vez estaba más caliente y más deseoso de sentir la polla de Paul entrando en él.
Siguió subiendo por mi ombligo hasta llegar a mis pechos nuevamente, allí se detuvo unos instantes, mordisqueando mis pezones, lamiéndolos suavemente con su húmeda y caliente lengua... siguió subiendo por mi cuello... mi piel se puso de gallina y emití un gemido .. acto seguido Paul estaba besándome en los labios, buscando mi lengua.... Estaba muy muy cachonda, tenía mis piernas completamente abiertas, esperando sentir el contacto de su polla, esperando a sentirla muy dentro... Paul empezó a rozar mi clítoris con su polla, tan caliente.... y empezó a penetrarme lentamente... notando cada centímetro de su sexo...mmmmmmmm estaba loca de placer, mojaba mis labios con mi lengua y con mis manos agarraba su culito atrayéndolo hasta mi para que la penetración fuese todavía más profunda. Paul estaba cada vez más excitado, notaba como su polla iba creciendo más, se iba calentando mucho más y su respiración empezaba a ser entrecortada, mezclada con gemidos, besos, caricias.
Le pedí que parara... un instante... me quité la venda de los ojos y le pedí que se tumbase ahora él... lo hizo sin pensarlo ni un segundo. Paul estaba tumbado, completamente desnudo, encima de una manta, con su sexo erguido esperando el contacto con mi cuerpo....le bendé los ojos y sonrió.... empecé a besarle en los labios, bajando por su cuello, lamiendo sus pezones... recorriendo su torso con mi lengua.... llegando a su ombligo....y encontrándome con su polla completamente erecta, caliente mmmmm empecé a lamerla suavemente acariciándola con mis manos... sus gemidos hacían volverme loca de placer.... la metí en mi boca... recorriéndola con mi lengua desde abajo, hacia arriba... mmmmmmmm necesitaba sentirla dentro de mí... me incorporé y me puse encima de Paul, cogiendo su polla con mis manos, llevandola hacia mi coñito... y yo misma la introduje allí... cabalgando sobre él.... subiendo... bajando.... él se quitó la benda... se moría de ganas de ver mis pechos moviéndose y mi cara de excitación. Paul me miraba fíjamente, acariciaba mis pechos, los agarraba con fuerza... empezó a incorporarse conmigo.... me lamía los pezones, me besaba, me acariciaba la espalda, mi culito...... estábamos allí, en la playa, con las olas rompiendo en las rocas, follando como dos desesperados... disfrutando de cada segundo, sintiendo nuestros cuerpos tan calientes.
Paul se unió a mis movimientos, sus embestidas eran cada vez más fuertes y yo empecé a notar que me llegaba un orgasmo muy intenso, empecé a gemir de placer, besándolo salvajemente y noté como él me agarraba fuertemente mi culito, como sus movimientos eran cada vez más profundos y su polla latía dentro de mi sexo antes de llegar al orgasmo.
Nos quedamos allí, quietos, mirándonos, sin decir nada.... yo encima suyo, él dentro de mi. Nos abrazamos y me dijo al oído ... ¿nos damos un baño a la luz de la luna?

zigzag dijo
No está mal pero venda es con uve y cabalgando con be, ja, ja.
22 Septiembre 2006 | 11:43 AM