Trois
Hace unos días que había quedado
con Laura para ir a cenar, tenía ganas de verla, de contarle mis aventuras, de
escuchar las suyas. Prometía ser una noche realmente divertida.
Quedamos a las nueve y media en
un restaurante nuevo, muy especial, con una ambientación perfecta, música
relajante y unos camareros especialmente ensuales.
Laura estaba guapísima, sus ojos
deslumbraban y su sonrisa invadía toda su cara. El vino empezaba a hacer efecto
y hacía, si cabe, deshinibirnos mucho más. Nuestras miradas, complices, seguían
con interés a uno de los camareros... él se
había percatado de que lo
estábamos observando y nos sonreía. Le seguíamos el juego, miradas, sonrisas...
Llegó la hora de pedir el postre
y casualmente se acercó él a la mesa... de repente sentí un escalofrío al
escuchar una voz grave diciendo... ¿qué vais a querer de postre chicas?... Le
miré a los ojos, unos ojos verdes, penetrantes que hipnotizaban... miré a Laura
y humedeciendo mis labios con mi lengua le dije... ¿tú estás en la carta?...
Laura me pegó una patada por debajo
de la mesa pero no le hice caso. A pesar de mi descaro, el camarero no se
escandalizó ni lo más mínimo. No dejaba de mirarme a los ojos y en los suyos se
descubría un deseo indescriptible, cosa que hacía volverme totalmente loca de
placer, sintiendo como la temperatura de mi cuerpo ascendía por segundos, sin
control alguno.
Miré a Laura, su cara era una
mezcla de deseo y timidez que me encantaba. El camarero sacó su libreta,
escribió algo, arrancó el papel y lo dejó encima de la mesa. Nos miró y con una
sonrisa dijo: está bien, del postre me encargo yo... y dándose media vuelta se
dirigió hacia la cocina.
Laura no pudo contener su
curiosidad, cogió el papel y lo leyó... Salgo dentro de 1 hora, esperadme en el local de aquí al lado. Nos miramos atónitas, excitadas, nerviosas y
sonriéndonos salimos del restaurante, decididas a acudir a la improvisada cita
con el camarero...


soloporti dijo
Quien fuera ese camarero, para poder ver tú mirada mas lasciva, para formar parte de la carta y ser tu postre o para que tu fueras ese dulce pastel que tanto se disfruta aunque solo sea con la mirada.
Me dejas ponerte en mi “carta”?
Si así fuera… ¿dulce o salado?
Un beso
8 Marzo 2007 | 11:36 PM