Un menú ... solo para ti (Entrante)
Empiezo temprano a prepararme para nuestra cita. Estoy algo nerviosa pero procuro calmarme un poco... tiene que salir todo a la perfección.
Me doy una ducha caliente, pienso en ti, y en como debe ser besarte y sentir tus manos en mi cuerpo... noto que el calor del agua penetra en mi cuerpo y siento como mi corazón se acelera cada vez más... debo calmarme... aunque me cueste.
Salgo de la ducha, las gotas de agua se deslizan por mi cuerpo caliente, mi pelo totalmente mojado, cae desordenado por mi frente. Me miro al espejo y descubro una imagen de mi misma que hacía tiempo no veia... me siento libre y bien conmigo misma... es una sensación espectacular que me hace sonreir sin saber muy bien el porqué.
Ropa interior negra, muy sencilla pero sexy... imagino como me la quitarías...noto como mi sexo se calienta rápidamente y no puedo evitar deslizar mi mano para acariciarlo durante unos minutos. Necesito calmarme....
Empiezo a preparar la cena, todavía tengo el pelo algo mojado y la camiseta que llevo se ha humedecido un poco por la parte de delante, dejando entrever mis pezones. Los noto excitados... no puedo dejar de pensar en ti...
Estoy concentrada preparando la ensalada y escucho el timbre... me asusto... pensando en quien puede ser. Nerviosa me acerco a la puerta y ... eres tú! 1 hora antes de lo previsto... no puede ser!!! abro la puerta, tímida, nerviosa... sin saber muy bien qué hacer o decir. Lo primero que veo es tu sonrisa, llena de complicidad. Me miras y me dices... ¿puedo pasar? ... noto como me sonrojo... siento mis mejillas calientes como nunca...y te abro la puerta para que puedas pasar. Nos quedamos uno delante del otro, sin decir nada.
Llegas antes de lo previsto ... no me ha dado tiempo de preparar la cena... No importa me dices... llevas tu mano hacia mi cuello, empiezas a acariciarme... siento como mi piel se eriza al contacto con tus manos... tal y como había imaginado. Te acercas y me besas... tu lengua es tan jugosa como en mis pensamientos y no puedo evitar dejarme llevar... lo había deseado tanto...
Seguimos besándonos, cada vez con más intensidad... acaricias mi pelo mojado y mis pechos por encima de la camiseta... puedes notar que mis pezones están excitados y emites un gemido que me encanta. Llegamos a la mesa del comedor, totalmente vacía... me subes en ella y sigues besándome sin parar... tus caricias me están volviendo loca de placer...
Subes mi camiseta hasta quitármela... solo con mis braguitas, encima de la mesa, a tu disposición, dispuesta a hacer todo lo que me pidas y solo pensando en sentir placer... es una situación tan excitante que siento como mi sexo palpita, se humedece, se calienta...
