Acostada en mi cama, después de un día agotador intento relajarme y dormir. Me tumbo encima del mundo preparada para desconectar, sin embargo al cerrar los ojos, mi mente evoca los recuerdos de la noche anterior. Intento evitarlo pero...no puedo. Comienzo a notar que el calor recorre mi cuerpo, se me nubla la vista, el corazón comienza a latir cada vez con más fuerza, cada vez más y más rápido.

Un movimiento lento y suave de un brazo, anuncia lo que pasará a acontinuación. Mi mano se acerca lenta y sigilosamente a mi sexo. Lo noto cálido, lo noto vibrar, empiezo a acariciarlo y siento cómo se abre a mí dándome la bienvenida, agradeciendo cada caricia. Noto cómo se humedece y sin quererlo, te recuerdo.

Siento tus manos aún sobre mi cuerpo, siento tus labios besando los míos, siento cómo me miras, incluso oigo tu respiración, oigo tu jadeos, los míos, y los movimientos de mi mano son cada vez, más regulares, más rítmicos...

Cierro los ojos de nuevo. Estoy demasiado excitada como para mantenerlos abiertos, y sigo sintiéndote tan cerca que puedo acariciarte. Lentamente, recorro tu cuerpo con mis manos, tu pecho, tus brazos, tu piel, cálida y suave...Sigo bajando y bajando hasta que acaricio suavemente tu polla, la noto tensa, dura, preparada y...no aguanto más, necesito tocarla con mis labios, acariarla con mi lengua, recorrerla una y otra vez, suave e intenso, rápido y lento, una y otra vez...Sigo excitándome cada vez más, necesito sentirla dentro, necesito que entre, que recorra ese maravilloso y cálido lugar dónde se esconde el placer.

Es entonces cuando mi mano se transforma en tu sexo y me embiste una y otra vez, mientras mi otra mano sigue regalándome caricias llenas de sensualidad en contraste con la fuerza con la que entras y sales, una y otra vez...No puedo parar, ya no puedo sentir nada más que tu cuerpo en contacto con el mío, siento tu fuerza, siento tu placer, el mío...ya no hay caricias, ya no...sólo puedo apretarte cada vez con más ganas contra mí.

Noto como si mi cuerpo fuera a estallar, noto cómo al hacerlo me desintegro, desaparezco del mundo durante un intenso orgasmo...noto cómo tú, tan cerca y a la vez tan lejos, estás sintiendo lo mismo que yo...respiración entrecortada, latidos demasiado rápidos, jadeos, susurros, confusión........silencio, calma, placer, inconsciencia, paz...

Abro los ojos, intento moverme, pero estoy demasiado cansada. No estás aquí pero no me importa, con tu recuerdo ha sido suficiente. Has hecho despertar todos mis sentidos, has leído mi cuerpo, y..... me has dado uno de los mejores polvos de mi vida, por no decir el mejor de todos.

De nuevo, después de agradecértelo en silencio, el cansancio me puede y duermo. Estoy en calma, estoy en paz, estoy...feliz.


P.D. Gracias por dejarme publicar turelato, espero y deseo que puedas sentir esto y mucho más, muchos días en tu vida, porque te lo mereces todo y lo sabes. Te quiero mi niña.