Publicidad:
La Coctelera

Venus Histories

Un espacio para la imaginación

17 Julio 2007

La Dolce Vita (II)

Empecé a desabrochar desde atrás su cinturón… después su pantalón. Su sexo estaba tan excitado, tan caliente que necesitaba sentirlo en mi boca, lamerlo suavemente con mi lengua, saborear cada centímetro…

Hice sentar a Sergio en el sofá y miré a Sarah… su cara demostraba el placer que estaba sintiendo con este juego a tres bandas que estábamos viviendo. Sergio al ver que tomaba la iniciativa se mostró todavía más excitado y llevó sus manos a mis pechos, apretándolos dulcemente y atrayéndome hacia él mientras una de sus manos se dirigía hacia el pantalón de Sarah, buscando el botón para empezar a desabrocharlo.

Sarah, impaciente por notar sus manos en contacto con su piel, le ayudaba a desabrochar el pantalón. Mientras tanto, yo me concentraba en besar a Sergio, sus labios eran tan sabrosos, tan dulces… su lengua jugaba con la mía mientras su mano derecha acariciaba mi culito por debajo de la falda. Empecé a notar como mi sexo se humedecía por segundos, como mi tanga empezaba a sobrar, para dejar paso a las manos de Sergio. Con un gesto muy ágil, se deshizo de mi tanga, dejándome vestida tan solo con mi falda tejana, cortita. Empecé a notar como Sergio, mientras seguía besándome enérgicamente, acariciaba mi pubis, emitiendo gemidos al notarlo rasurado completamente… seguía acariciando el sexo de Sarah y acercándose a mi oído me pidió que me pusiera de pie, encima del sofá delante de él, obedeciendo sus dulces órdenes, me puse de pie, quedando mi sexo a la altura de su boca… ahora entiendo sus intenciones…. Mmmmmmm Su lengua empezó una excitante exploración por mi zona púbica mientras seguía explorando con sus dedos el sexo de Sarah. Mis piernas como por inercia se abrían cada vez un poquito más para dejar paso a la sabrosa lengua de Sergio… Allí estaba yo, agarrada a su cuello, gimiendo como una loca por el placer que me estaba provocando su lengua y sus labios, moviéndose suavemente por todo mi sexo, concentrándose en mi clítoris, succionando suavemente, cada vez con más intensidad, pero más despacio hasta provocarme un orgasmo tan intenso que creo que voy a desmayarme…

Me incorporo al lado de Sergio un minuto besando su cuello, agradeciéndole el orgasmo que acaba de ofrecerme con su experimentada lengua… en ese momento me excito aún más al pensar a todas las turistas que se había debido follar en ese sofá…

Sarah está gritando de placer, agarrada a un cojín del sofá, por sus convulsiones deduzco que acaba de tener un orgasmo gracias a los dedos de Sergio. Sarah se incorpora y empieza a besar a Sergio de una forma casi desesperada, cogiendo su sexo, completamente erecto mientras yo hago lo mismo desde atrás.

Escucho la respiración entrecortada de Sergio, y todavía me excito más. Sarah me mira buscando mi complicidad en mis ojos… entre las dos hacemos tumbar a Sergio en el sofá, completamente desnudo, con su sexo completamente erecto y caliente a nuestra disposición. Sarah y yo, nos ponemos una delante de la otra y empezamos a lamer ese miembro tan bien dotado, como si nos fuera la vida en ello. Nuestras lenguas incluso se rozan en alguna ocasión y la sensación no es nada desagradable… sino todo lo contrario… seguimos jugando con nuestras lenguas, recorriendo el sexo de Sergio de arriba abajo, entreteniéndonos en su glande, que cada vez palpita más por la excitación. Nuevamente mi lengua y la de Sarah vuelven a rozarse pero esta vez, noto como Sarah lleva una de sus manos hacia mis pechos, acariciándolos… al principio es una sensación extraña… nunca antes vivida, pero su delicadeza me hace sentir bien, y yo le devuelvo la caricia… desde su cintura, hasta su culito … noto que Sarah emite un pequeño gemido y mi excitación cada vez es mayor…

Sergio se percata de esta escena lésbica que tiene frente a sus ojos y decide tomar la iniciativa… primero nos pide que le besemos las dos a la vez por el cuello, por la cara, y en la boca, para acabar besándonos Sarah y yo delante de sus ojos. Parece que nuestras lenguas se conozcan de toda la vida… Sarah besa realmente bien y no puedo evitar excitarme todavía más… Sergio me tumba ahora a mi en el suelo del salón… y le pide a Sarah que muerda mis pezones mientras su sexo juega con mi clítoris lentamente. Mis piernas cada vez están más abiertas, deseando que Sergio me penetre. Noto como va entrando, y noto la boca de Sarah lamiendo mis pechos, mordiendo mis pezones, disfrutando con esta situación. Las embestidas de Sergio son cada vez más fuertes, y Sarah al ver como la gran polla de Sergio entra y sale de mi sexo está cada vez más cachonda y decide poner su sexo delante de mi boca… buscando un poco de placer. Yo sin dudarlo empiezo a lamer su sexo, que está tan caliente como el mío y noto como Sarah hace lo mismo, mientras Sergio sigue penetrándome y viendo la escena.

Me entretengo con el clítoris de Sarah, cosa que agradece haciendo lo mismo con el mío… parece que las dos estamos totalmente compenetradas, como si hubiésemos echo lo mismo mil veces antes… noto como mi sexo empieza a tener pequeñas contracciones y noto lo mismo en mi lengua… reduzco la intensidad de mis movimientos para hacer disfrutar a Sarah como me está haciendo disfrutar ella y acabamos teniendo otro orgasmo que acaba por provocar fuertes gemidos que excitan todavía más a Sergio.

Sarah, temblando todavía por el orgasmo que acababa de tener se dirige a Sergio pidiéndole que se tumbe en el suelo boca arriba. Obedeciendo sin dudar ni un instante, se tumbó mientras Sarah se colocaba encima de Sergio, alrededor de su cintura… dirigiendo su miembro todavía erecto y duro como una piedra hacia su sexo, cada vez más caliente por toda la escena que estábamos viviendo. Mientras Sarah saltaba arriba y abajo, yo me coloqué de espaldas a ella, dejando que Sergio acariciase mis pechos mientras Sarah se lo estaba follando frenéticamente, agarrada a mi cintura y acariciando mi culito y mi espalda.

Noto como la cara de Sergio muestra cada vez más su placer y excitación. De repente me cogió por el cuello y empiezó a besarme profundamente, gimiendo y estremeciéndose… Sarah está también gimiendo al sentir que Sergio ha tenido un orgasmo muy intenso con sus movimientos.

Estamos los tres… sudando, inmóviles, en el suelo del salón, respirando entrecortadamente… Sarah está tumbada, totalmente extasiada de placer y yo… mirando el techo del salón de Sergio… pienso que ha sido una buena idea contratar un guía para conocer Roma, sus calles, sus monumentos… y por que no… sus habitantes.

servido por relatos sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

¿Quién soy? Una persona más en este mundo ¿Qué hago? Imaginar, sentir, soñar, reir, llorar...en definitiva... VIVIR ¿Hacia dónde voy? Hacia dónde me lleven mis pies ¿Me acompañas?

Fotos

relatos todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera